Dermoblog
Crioterapia para lesiones de la piel: todo lo que debes saber
¿En qué consiste la crioterapia?
Se trata de una técnica que emplea el frío del nitrógeno líquido para tratar lesiones superficiales de la piel como verrugas. Este compuesto tiene una temperatura extremadamente baja, -196 ºC, lo que permite que, al rociarse de forma controlada y durante unos segundos, cause la congelación de las células de la lesión. De esta forma, se destruyen las células anormales que causan lunares, verrugas o queratosis actínica sin dañar las células sanas que las rodean.
¿En qué ocasiones se utiliza?
Esta técnica en dermatología se emplea principalmente para el tratamiento de:
- Verrugas comunes y plantares.
- Queratosis actínica; zona áspera y elevada de la piel con textura áspera debido a la exposición solar.
- Otros tipos de lesiones superficiales benignas como lunares, queratosis seborreicas o ciertos angiomas.
¿Cómo se aplica la crioterapia?
¿Tiene efectos secundarios?
Debido a que este tratamiento realiza un tipo de "quemadura", puede causar que la piel se enrojezca, se adormezca o se forme una costra. Otros efectos secundarios, aunque muy infrecuentes, son la formación de ampollas, sangrado, infección o alteración de la pigmentación de la piel. En el caso extremo de que la herida supurase, generase dolor o fiebre, se debe acudir de inmediato a revisión facultativa.
Por este motivo, también se recomiendan unos cuidados extra para la piel, como mantener la zona limpia y seca; lavar con un jabón suave; evitar el sol directo para que no aparezcan manchas y no aplicar ningún producto que pueda irritar la piel (uso de exfoliantes). Además, también se recomienda el uso de algún antiséptico tópico, cubrir la zona con un apósito y utilizar alguna crema cicatrizante.
¿En qué ocasiones debería consultar con mi dermatólogo?
Siempre que se presente cualquier tipo de lesión cutánea se debe acudir al dermatólogo para que se realice una valoración completa, ya que no todas las manchas o verrugas se deben tratar con esta técnica. Algunas necesitan otro tipo de tratamiento.
En el caso de que el uso del nitrógeno líquido sea favorable, esta técnica es mínimamente invasiva, es rápida y eficaz y no requiere más que unos cuidados sencillos desde casa.



